DIAGNóSTICO
El diagnóstico del lupus se realiza por los hallazgos clínicos y por el análisis de la sangre en busca de anticuerpos. El principal es el ANA, el anticuerpo contra las proteínas del núcleo de las células (lea también: ¿Qué es la Prueba de Anticuerpos Antinucleares (ANA)?).
El ANA está casi siempre presente en los casos de lupus, pero también puede darse en otras enfermedades autoinmunes, como el hipotiroidismo de Hashimoto, enfermedad mixta del tejido conectivo, la esclerodermia, etc.
El ANA, sin embargo, puede ser eventualmente positivo en personas normales. Por lo tanto, su presencia no confirma necesariamente la enfermedad, pero su ausencia descarta el diagnóstico de lupus en casi el 100 %. Los casos de lupus discoide aislado, sin afectación sistémica, son la excepción y el anticuerpo ANA puede no ser negativo.

SISTEMAS ARTICULARES
El tratamiento se realiza normalmente con corticoides, cloroquina y antiinflamatorios. En casos más severos, son necesarias drogas más fuertes, como ciclofosfamida, micofenolato mofetil, azatioprina y el propio corticoide en dosis elevadísimas.
En 2011 fue aprobada una droga más contra el lupus, llamada Belimumab (Benysta®). Este medicamento es un anticuerpo sintético contra nuestros linfocitos B, las células de defensa que producen los autoanticuerpos del lupus.
El Belimumab debe ser usado en conjunto con los actuales fármacos, y parece reducir la actividad de la enfermedad y la frecuencia de recaídas. Es importante destacar que los estudios con esta droga no incluyeron pacientes que utilizaron ciclofosfamida anteriormente o que tuvieron lesión renal o neurológica debido al lupus. Esto significa que la droga fue probada solamente en pacientes con casos más leves de la enfermedad.
Otro dato es que en los dos estudios conducidos, la droga tuvo menor eficacia en pacientes afrodescendientes, lo que al parecer no resulta una buena opción para este grupo étnico.
En casos muy graves, como vasculitis difusa, hemorragia pulmonar, lesiones neurológicas, etc., puede ser necesario el tratamiento con plasmaféresis para reducir el número de autoanticuerpos circulantes.
Los enfermos con lupus pueden alternar fases de crisis y fases de remisión. Algunos pacientes logran pasar años sin síntomas de la enfermedad. Algunos factores favorecen la reactivación de la enfermedad en los pacientes en remisión:
- Exposición al sol.
- Estrés físico o mental.
- Embarazo.
- Infecciones.
- Tabaco.
- Abandono del tratamiento.




